Este proyecto nació con mucha ilusión,con mucho entusiasmo,ganas...y también heridas,cicatrices,lastre y dolor. También alguna que otra alegría,eso no lo puedo negar pero que con el tiempo se han convertido también en heridas sin cicatrizar aún.
Es por ello que me veo obligada a cerrar esta catedral con mucho dolor pero con la certeza de que en el fondo será para bien. Será para soltar lastre y poder continuar,avanzar hacia no sé muy bien donde. Lo que sí sé es que no podía continuar anclada en este lugar que se había convertido en una estancia oscura e inhóspita llena de espinas.
Dar las gracias a todos los que durante estos años os habéis pasado por aquí aunque haya sido una sola vez. A todos los que me habéis alagado con vuestras palabras de apoyo y ánimo. Gracias por ponerme colorada y abrumarme más de una vez. De todo corazón,millones de gracias por haber estado al otro lado de estas vidrieras.
Sin embargo esto no es una despedida ni un punto y final. Es tan sólo un punto y seguido hacia otro lugar al que espero poder abriros las puertas muy pronto. Un lugar con más luz y colores nuevos que espero que así mismo sea igual de acogedor que os pareció este.
Así que espero que podamos encontrarnos de nuevo muy pronto a la vuelta de páginas nuevas. Os estaré esperando.